martes, 12 de marzo de 2013

LA ESCALA MÉTRICA

Hoy he vuelto a re-aprender la escala métrica. Sí, he dicho bien, no la he repasado sino que la he tenido que volver a aprender en tiempo récord porque no me acordaba de ella. Hacemos tantas cosas de forma automática que ya no reparamos en pensar de donde vienen. 

En el apoyo escolar, no hay trampa ni cartón. Ellos confían en ti y creen que tú eres quien sabes, quien les va a ayudar. Pero, ¿cuantas veces en mi día a día he usado el decámetro? Y es que allí todo se hace en el papel, no hay calculadoras ni ordenadores. 

Además, un esfuerzo esta vez sí de memoria, porque no había libro donde pudiese apoyarme he tenido que recordar las preposiciones. Sí, esas: "a, ante, bajo, cabe, con,..." ¡¡¡uffff!!!  salvada porque siempre me gustó la lengua y las matemáticas, y me acordé creo que de todas, yo por si acaso las digo deprisa por si me salto alguna no se den cuenta. Estás en tela de juicio, no puedo perder el halo de que sé lo que estoy diciendo para poderles ayudar.

y es que estos pequeñajos se las saben todas y están pendientes de ti todo el tiempo.

Ahora, la pregunta del millón. ¡¡¡¡Emiiiiiiiiiii!!!!! ¿cual es la diferencia entre refracción y reflexión de la luz? ¡uys, ya me han pillado! Pero ¿eso lo he estudiado yo alguna vez? ¡Trae niño el libro que lo vea! (mientras intentas evitar la cara de póker). "¡Ah! sí claro, pero el ejercicio lo tienes que hacer tú no yo, yo estoy aquí para ayudarte no para hacerte la tarea". (je,je) Salida airosa mientras te vuelves a leer la lección para corregir el ejercicio y que el jueves aprueben el examen.

Aún así, reconociendo que te das cuenta que no me acuerdo de cosas básicas, como el multiplicar y dividir cantidades de más de tres cifras en un papel y hay que volver hacerlas a mano, cuales son los nombres de los  músculos y huesos del cuerpo, los ríos de España, etc., es decir, que si jugara algún día de esto al Trivial Pursuit, perdería con todas las de la ley. Pero es divertido enseñarles y grato ser referente para ellos y saber que les ayuda.

Pero hoy, sin saberlo ni esperarlo, a la salida he sido recompensada por mi buena actitud, o así lo he considerado yo.

Bueno, a seguir aprendiendo con ellos y de ellos.