viernes, 5 de octubre de 2012

SINCERIDAD PORQUE ME IMPORTAS





Sin pretenderlo esta semana he estado reflexionando sobre la sinceridad.

Me ha tocado de cerca ver como personas que a pesar que se quieren no son totalmente sinceras, y no porque se mientan sino por que callan por temores, por miedo a no ser aceptados por el otro, por timidez, o quien sabe porque otra causa, optando por el silencio, incluso callando cosas que son bonitas y agradables para quien tiene que escucharlas.

Para mí, la sinceridad no obliga a decirlo todo, sino a lo que se  diga sea lo que se piense y se siente. Y empezando siempre por sincerarse uno con si mismo y así transmitirlo al otro. Un gran obstáculo también de la sinceridad es a veces nuestro orgullo.
La sinceridad, al igual que la confianza, la humildad, el respeto y la fidelidad son la base de cualquier tipo de relación, ya sea de amistad, de amor o laboral. Sinceridad sin caer en la grosería. 

La sinceridad no solamente se demuestra con las palabras sino que tiene que ir acompañada de los hechos.

Se suele decir que la sinceridad solamente es atribuida a los niños, a los beodos y a los locos. Pero todos tenemos algo que callamos, todos tenemos miedo a decir algo y no ser aceptado por la otra persona.

Quizás cada uno de nosotros estemos buscando el momento para contar aquellos que callamos. Yo solamente sé que solamente hablando las personas se entienden, que así pasa cuando hay aprecio y respeto o, por lo menos, se intenta. No por ello digo que la sinceridad sea siempre fácil l pero si se quiere mantener una relación sana, cualquiera que sea, es necesario.

Y me pone nerviosa, aquellas personas que en vez de hablar con la persona que debe, se sinceran con otras, sin dar así la oportunidad a la  persona a la cual debería de ir dirigida esas palabras. Podría incluso considerarse como una especie de infidelidad el hecho de compartir con otros emociones, sentimientos y pensamientos cuando deberíamos de hablarlo con nuestro amigo, pareja o compañero, ya que estamos abriendo parte de nuestra alma a otros.

No son necesarios los terceros, que con la mejor intención a la hora de dar consejo pueden agravar aún más la situación, por no ser ellos los verdaderos receptores de esa comunicación y poder emitir un consejo erróneo. He visto ya distintas veces que por consejos de terceros han fracasado relaciones por no haber hablado previamente el uno con el otro, sincerándose.

Por lo que tengamos el valor de ser sinceros con uno mismo y seamos sinceros con los otros. Y estoy convencida que así todas las relaciones mejoran, porque pueden conocerse mejor quizás aspectos que la otra persona ignora o lo está viendo desde otro punto de vista. 

"La sinceridad a veces cobra algunas lágrimas, pero la falta de ésta destroza los corazones".-Lorena Donaji

SINCERIDAD

Sinceridad del ser...
puro néctar divino..
cuantas vidas han pasado por una vida...
cuanta vida ha pasado sin haber vivido..

irse....y no regresar..
tal vez del pasado..
tal vez del futuro...

tal vez del vacío que nos separa..
pero mis ojos ven..y mi corazón siente..
nada pasa desapercibido.....

todo queda ...pero no todo fluye..
y esa es la verdadera oscuridad...
y ese es el verdadero dolor..

solitarios andares...
de caminos incógnitos..
mareas altas....tormenta..explosión..
luego lentamente la llanura...
.....la nada.....

pero es posible....
que mis parpados..intenten volver a cerrarse..
es posible...
que resurja con un  chispazo de divinidad...
pero también es latente..que no vuelva
a oír esa voz...esa voz...tan llena de verdad...

hoy regreso....
esta vez diferente mi mirada..,
esta vez diferente mi propia locura..
con el deseo y la intención....
con el amor y el desamor también acuestas...

hoy ya no se trata de la victoria o el fracaso..
hoy ya no se trata de los viejos dilemas..
de la existencia....

hoy tan solo se trata...de tu voz y la mía..
hoy tan solo se trata de la verdad....
mi verdad.....
la sinceridad....
Germán Schell 


Todo ello lo escribo siendo sincera contigo.