lunes, 21 de mayo de 2012

REFLEXIONES II - LA ACEPTACIÓN





Estoy muy contenta conmigo misma por el cambio de mentalidad de pasar de tener un  afán controlador del "maldito" perfeccionismo, a estar en mi etapa actual relajada, en cuanto volvió mi seguridad a mí, la necesidad de controlar fue desapareciendo.


Y me alegro por ello, estoy muy contenta de haberlo superado y ver las cosas desde otra perspectiva, buscando la practicidad y evitando las largas noches y días de emociones agonizantes que no llevan a ningún lado, sino a sentirte peor de como estabas. Me he enfrentado a mis miedos, un fantasmita de 10 añitos, que llevaba mucho tiempo desaparecido y ahora volvió a aparecer.


Desde la tranquilidad por la aceptación, sabiendo que las cosas son así porque son así, nos guste o no, quien sabe si no nos espera algo mejor o estamos evitando males peores. ¿Quién sabe? El tiempo es quien suele responder estas preguntas, aunque no siempre.


Yo hace poco he tenido que volver a aceptar una serie de hechos impuestos por que la vida que así lo ha querido. La aceptación y el quererme tal como soy es lo que me está ayudando . No soy mejor ni peor que ayer, por lo que en mí no ha habido cambio alguno en el presente, sí para el futuro de la manera que lo tenía planteado.


Esta vez he aceptado sin reproches, no me voy a mentir, he llorado mucho también, y esto ha hecho que fuera mayor mi limpieza emocional, dejando sacar todas las mierdas de mi interior. Además soy muy poco llorona y cuando tengo la oportunidad lo hago para poder desahogarme y sacar otras mierdas enquistadas.


He aceptado ya mis nuevas circunstancias; después de la aceptación he podido darme cuenta y alegrarme que las cosas podrían ser peores, y cuando ya he comido, tragado y digerido, he encontrado otras soluciones. No va a ser como yo me imaginaba, pero al fin y al cabo que más da, si lo que me importa es el fin y no los medios. A quedado un poco maquiavélica la frase, pero no todos los medios son admitidos según mi ética y mi conciencia.


Claro, esta tranquilidad que demuestro ahora, ha sido la calma que hay detrás de la tormenta.


No quiero decir frívolamente que no me importa lo que me ha pasado pero no le he querido dar más importancia que la justa, el saber que hay otras alternativas, y eso si que es importante para mí, hay más puertas abiertas.


Que no puede condicionar mi felicidad este hecho, no puede ser un limitador, quizás sea un obstáculo para determinadas cosas pero todo tiene su parte positiva que ya sí la veo.


La vida sigue y aunque a veces parece que no es perfecta, el tiempo demuestra la perfección. Lo importante es aceptar y seguir para delante.


Con este pequeño giro y consecuencia de ello, es cuando vuelvo a plantearme nuevamente algo que tenía aletargado en mi vida para un futuro más lejano.


Es ahora cuando tengo ganas de pegar un cambio a mi vida, empezarme a volver a plantear las cuestiones que había dejado sin respuesta y ponerla en práctica. Encontrar a alguien que aporte cosas positivas en mi vida y viceversa.