jueves, 8 de septiembre de 2011

LAZOS DE AMOR (II) - BRIAN WEISS

- El amor es la fuerza más poderosa del mundo. Crece y florece incluso en tierras heladas y en las condiciones más duras. Existe siempre y en todas partes. El amor es una flor que brota en todas las cuatro estaciones.
- Optó por la seguridad y el poder en lugar de inclinarse por el amor, la verdadera fuente de la fuerza y la seguridad.
- ¿Por qué la gente se obsesiona tanto por vivir muchos años? ¿Para qué conseguir unos pocos años más de vida? (...) ¿No tendría más sentido disfrutar del presente, realizarnos cada día, amar y ser amados, y no preocuparse tanto de la salud física en ese futuro incierto? ¿Y si no hay futuro? ¿Y si la muerte es una liberación y un estado de felicidad? (...) Simplemente dejemos de preocuparnos tanto del futuro. Tratemos de ser felices ahora.
La paradoja es que, adoptando esta actitud y sintiéndonos dichosos en el presente, es probable que vivamos más años.
- El amor es la respuesta primordial. No es una abtracción, sino una energía real, o una gama de energías, que tú mismo puedes crear y conservar dentro de tu ser. Se trata simplemente de amar. Siente el amor y exprésalo.
El amor hace que el miedo se desvanezca. No puedes sentir ningún temor si sientes amor. Como todo es energía, el amor abarca todas las energías, todo es amor.
Cuando amas y no tienes miedos, eres capaz de perdonar. Puedes perdonar a los demás y también a tí mismo. Así empiezas a ver las cosas desde la perspectiva apropiada. El sentimiento de la culpabilidad y la rabia son reflejos del mismo temor. La culpa es una ira sutil que diriges hacia dentro. Perdonando disuelves la culpa y la ira, que son sentimientos innecesarios, emociones nocivas. Perdona es una acto de amor.
El orgullo es un obstáculo para el perdón, una manifestación del ego, que es el yo falso y transitorio. Tú no eres tu cuerpo, ni tu cerebro, ni tu ego. Eres más poderoso que todos ellos. (...) El ego crea espejismos y encubre la verdad. Debeis disolverlo y dejar que la verdad salga a la luz.
- Recueda que siempre eres amado. Siempre estás protegido. Nunca estás solo. Tú también eres un ser de luz, de sabiduría y de amor. Y nunca serás olvidado. Nunca se te ignorará. No eres tu cuerpo, no eres tu cerebro, ni siquiera eres tu mente. Eres espíritu. Lo único que debes de hacer es conseguir que tu memoria vuelva a despertar, a recordar. El espíritu no tiene limites, ni los límites del cuerpo físico, ni de los intelecto ni los de la mente.
- No permitas que la depresión o la angustia obstaculicen tu desarrollo. Cuando te deprimes pierdes la perpectiva, olvidas y das las cosas por sentado. Agudiza tu atención. Recapacita sobre tus valores. Recuerda que es lo que no debes dar por hecho. Cambia tu punto de vista y no olvides lo que es importante y lo que no lo es. Evita caer en la rutina. No pierdas la esperanza.
Cuando te angustias, te sientes perdido dentro del ego, sin límites que te protejan. Se despierta en tí un vago recuerdo de falta de amor, una herida en tu amor propio, una pérdida de paciencia y de serenidad. Recuerda que nunca estás solo.
Ten el valor de correr riesgos. Eres inmortal. Nadie puede hacerte daño.
- Podemos aprender más cosas del amor si nos dejamos guiar por nuestra intuición.