domingo, 8 de noviembre de 2009

HISTORIA DE LA CORONA.- Fue el regalo conmemorativo del pueblo de Cáceres a su Patrona en su Coronación Canónica (1924). Su artífice, el orfebre D. Félix Granda de Madrid, y costó 150.000 pesetas.
En la descripción de la Corona y su simbología señala que en su centro tiene cruces de rubíes (sangre), una azucena (pureza) y diamantes (fe, dulzura, fortaleza, templanza y pureza). Sobre la azucena, una paloma (Espíritu Santo) en el centro del nimbo, del que irradian siete ráfagas de luz y fuego, siete llamas matizadas de rubíes, que representan la plenitud de los dones del Espíritu Santo.
La Corona, en su aureola, lleva grabados los nombres de las personas y fechas relacionadas con la Coronación. También hay citas bíblicas tomadas del Cantar de los Cantares.
LOS MANTOS DE LA VIRGEN.- Los más antiguos datan de 1902 y fueron donados por Dª Petra Fernández Trejo. Pero sin duda los dos mantos más importantes son el regalado por la Reina Dª Isabel II, que lució la Virgen en su ceremonia de Coronación Canónica y el adquirido, por suscripción popular, como regalo conmemorativo de las Bodas de Plata de la Coronación.
Como curiosidad, se conserva el manto que vestía la Virgen el 23 de julio de 1937, cuando la ciudad fue bombardeada.
TEMPLETE DEL SANTUARIO.-Según consta en los archivos, este pequeño “monumento” fue levantado en 1703 por artesanos de la ciudad, según las directrices de la Cofradía, y siguiendo el estilo arquitectónico de la Ermita, siendo entonces Mayordomo Don Francisco del Hierro.
Posteriormente, en el año 1783, fue reconstruido, por un importe de 2.375 reales de vellón, para ser demolido en 1968, seguramente para conseguir un mayor ensanche de la explanada que da entrada a la Ermita.
Este Templete, sirvió de modelo para algunos construidos en Hispanoamérica.