lunes, 28 de julio de 2008

SUERTE Y MANERA DE SER

"Los comportamientos, no las palabras, reflejan nuestro pasado y predicen nuestro futuro". George E, Vaillant.
Las personas afortunadas son las que realmente sacan mayor provecho a la vida, o a las oportunidades que la casualidad pone a su disposición. La mayoría de las personas, más que exclavos de sus destinos, son realmente sus forjadores. Por lo que todas las relaciones afectivas, de amigos, familiares o amorosas, requieren su mantenimiento, necesitan ser afinadas periódicamente a los cambios normales de la vida. Lo podemos hacer de dos formas, optimista o pesimista. La forma optimista, es aquella que ve las cosas como un infortunio pasajero, un contratiempo transitorio; la persona optimista no se sobrecarga de culpa por lo ocurrido, sino que sopesa su grado de culpabilidad junto con la contribuición del problema de otros, es calificado lo ocurrido como un "error subsanable". Ha de exisir también la capacidad de reconocer que se equioca y que sabe perdonar, para poder obtener armonía y paz interior.